Ataques como tendencias. La estrategia de los semi-bots

El sábado pasado, el país se despertó con una tendencia en Twitter que aludía directamente a la vida privada del presidente Iván Duque. Mientras voces de todos los sectores condenaban la difusión del rumor, la etiqueta crecía en medio de ofensas, especulaciones y ‘memes’. 

La aparición de este ataque al Presidente no fue casual. Hace parte de las acciones coordinadas que, desde distintos sectores políticos e ideológicos, intentan manipular y polarizar el debate en redes sociales. Y para hacerlo, la frontera de lo aceptable está cada vez más desdibujada.

La divulgación de hechos relacionados con la vida íntima de un funcionario público puede tener relevancia para la opinión pública. Se trata de una tensión que debe analizarse en cada caso, pero que de cualquier forma debe girar alrededor de afirmaciones veraces, emitidas con rigor periodístico. Lo que vimos en esta oportunidad fue el uso de una etiqueta para difundir un rumor. Un rumor que a fuerza de repetición se consumió como un hecho y se usó para diseminar todo tipo de ofensas y especulaciones. 

Con este análisis no pretendemos amplificar un ataque que rechazamos. Al contrario: nuestro objetivo es exponerlo para entender cómo nuestro debate político digital termina dándose en esos términos.

El origen del entusiasmo

La etiqueta #LaMozaDeDuque tuvo su pico en Twitter el viernes 29 de noviembre con cerca de 4.400 tuits entre las 6 y las 10 PM. Varios elementos de la tendencia indican una posible coordinación: primero, el interés súbito y uso unificado de la etiqueta; segundo, la activación rápida de muchas cuentas y, tercero, el alto número de interacciones en poco tiempo.

La naturaleza amarillista del mensaje hace más fácil su amplificación, con lo cual se podría pensar que se trató de una difusión espontánea, casi ociosa. Además, era viernes en la noche en Twitter: el tono se relaja y los protagonistas cambian. Sin embargo, al día siguiente la etiqueta se disparó nuevamente desde las 5 de la mañana, como si una máquina se prendiera. Continuó hasta las 10 AM con la misma intensidad –convirtiéndose en una conversación orgánica– y se fue diluyendo a lo largo del día. 

Nota. Entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre, #LaMozaDeDuque sumó casi 37 mil tuits (fuente: Sysomos. Estos valores son aproximados y pueden tener variaciones).

La etiqueta analizada se había usado la noche del viernes 22 sin mayor eco. Pero una semana después, sobre las 6 PM, @Pelicolombianas la retomó y se convirtió en uno de los nodos más activos de producción y amplificación. En los tres días que se movió la etiqueta, @Pelicolombianas acumuló 24 interacciones (8 tuits originales y 16 retuits) concentradas sobre todo en el primer pico de esa conversación. Además, dos de sus tuits originales alcanzaron el top de 25 de retuits con esa etiqueta.

Por cuenta de la cantidad de menciones que tuvo –retuits que hizo y recibió–, @Peliscolombiana fue uno de los nodos de la conversación. Es decir: tuvo un rol fundamental en la amplificación de la tendencia durante las horas inusuales de movimiento.

Nota. Mapa de menciones de cuentas alrededor de la tendencia donde @Pelicolombianas aparece en el centro. La mención no implica que todas las cuentas estuvieran generando contenido. Por ejemplo, es usual que celebridades e influenciadores sean mencionados en tuits para atraer atención (fuente: Sysomos. Estos valores son aproximados y pueden tener variaciones).

Una vez la tendencia adquirió un ritmo orgánico –sobre todo el sábado en la mañana–, voces de distintos sectores se encargaron de amplificarla y sostenerla. Por ejemplo, mientras el periodista Gonzalo Guillén usaba la etiqueta para elaborar una acusación, el viceministro de la Economía Naranja, Felipe Buitrago, la usaba para descalificarla como un ataque misógino.

Los semi-bots

El usuario @Pelicolombianas tiene 57.500 seguidores y una actividad constante en Twitter a través de ‘memes’, videos y retuits. Sus contenidos suelen ser críticos del uribismo y del gobierno, y cercanos al petrismo. En el último año, registramos más de 1.100 menciones a @petrogustavo desde su cuenta –lo cual no implica que haya una relación directa con el Senador–. 

Este tipo de usuarios se conocen como semi-bots o ‘cyborgs’. Aparentemente son humanos, pero tienen una actividad tan intensa que podrían ser máquinas o estar al servicio de un esquema tipo ‘call-center’. No siempre son cuentas con muchos seguidores. El elemento central es la producción: algunas llegan a las 1.600 publicaciones por día, con picos que superan los 200 tuits por hora. Un tuit cada 20 segundos. 

Los semi-bots suelen tener una posición muy definida en el espectro político y una audiencia cautiva. Le hablan a los convencidos y, por lo tanto, su capacidad de influencia externa es baja, a menos que logren cocinar una tendencia que termine amplificada de manera orgánica –como sucedió en este caso–. 

Antes de este episodio, Linterna Verde había mapeado once cuentas semi-bot que participaron activamente en Twitter alrededor de las elecciones de octubre pasado. Allí encontramos una cohesión y aislamiento entre burbujas de izquierda y de derecha. Se trata de cuentas que de manera disciplinada se siguen y amplifican entre sí.

Nota. Mapa de semi-bots a partir de las cuentas que siguen. La comunidad de semi-bots de la derecha es más densa que la de la izquierda y sus nodos son más grandes porque son son más centrales en esa subred. Ambas están aisladas de otras comunidades (fuente: elaboración propia de Linterna Verde). Aclaración posterior a publicación: este mapa incluye tanto semi-bots como algunas cuentas de líderes de opinión e influenciadores que los semi-bots tienen en común.

Dentro de ese mapa de semi-bots de las elecciones encontramos a @Pelicolombianas, lo cual indica que su rol en la tendencia reciente contra Iván Duque no es nuevo. Igualmente, encontramos cuentas que, desde otra orilla ideológica y con la misma estrategia, han convertido ataques en tendencias. Días antes del episodio analizado, cuentas como @ghitis y @OviedoFanny jugaron un papel relevante en la amplificación de #PetroMatóADilan –donde se quería responsabilizar al líder de izquierda por la muerte de Dilan Cruz a manos del Esmad–.

Nota. Ejemplo de tuits de semi-bots que promovieron una tendencia contra Gustavo Petro.

Por cuenta de las políticas anti-spam de Twitter, muchas de estas cuentas terminan suspendidas. La reiteración de una etiqueta, la difusión masiva de mensajes y la interacción no deseada, entre otros, son elementos que se tienen en cuenta a la hora de evaluarlas. Pero no es fácil. A simple vista, la diferencia entre estas acciones concertadas y las de una campaña ciudadana, por ejemplo, no siempre es clara. 

Lo cierto es que los semi-bots no son el monopolio de un solo grupo político. Tampoco son un fenómeno marginal al debate en Twitter. Desde diversos sectores, líderes políticos e influenciadores se valen de estas cuentas para amplificar su mensaje, ya sea directamente a través de retuits o dictando los términos de la conversación que esos usuarios después replican. La tendencia se volvió un ataque. Y los ataques son ahora tendencia.

*Esta investigación se hizo en equipo con Cristina Vélez Vieira. La Sala de Democracia Digital es un proyecto de la Diretoria de Analisis de Politicas Públicas de la Fundação Getulio Vargas – FGV DAPP de Brasil en asocio con Linterna Verde con el objetivo de monitorear y analizar conversaciones digitales en la coyuntura electoral.

Este artículo fue publicado en La Silla Vacía.

@linterna

contacto@linternaverde.co